Hoy hablo del bochornoso y vergonzoso desorden en el que terminó convirtiéndose una sesión del Ayuntamiento de La Romana, una sesión que debió estar dedicada a buscar soluciones para los problemas de nuestro pueblo… y terminó siendo todo lo contrario.
Un grupo de regidores decidió abandonar la sesión alegando que supuestos empleados del Ayuntamiento les vociferaron improperios. ¡Señores, por favor! Si eso ocurrió, esos empleados debieron ser identificados y sacados del lugar. Los regidores debieron imponer su autoridad, mantener la sesión y continuar trabajando por el pueblo que los eligió. ¿O acaso cada vez que alguien les falte el respeto van a abandonar sus funciones? La pregunta es inevitable: ¿Quién supervisa a los regidores? ¿Quién les pone la tapa al pomo? ¿Quién les recuerda que ellos están ahí para representar al pueblo y no para defender agendas personales? Porque cuando una sesión del Ayuntamiento termina en caos, enfrentamientos y abandono, mientras los problemas de La Romana siguen esperando soluciones, tenemos que preguntarnos seriamente qué está pasando con nuestros representantes. El pueblo merece respeto. El pueblo merece trabajo. El pueblo merece resultados. ¡Menos protagonismo, menos pleitos y más soluciones para La Romana! #VisiónGardon #LaRomana #Ayuntamiento #Regidores #Opinión Publicado por- Ricardo Rosario







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