Cada verano surge la misma pregunta entre quienes acumulan picaduras mientras otros parecen pasar desapercibidos para los mosquitos, y un médico ha explicado qué factores influyen realmente en esa diferencia
Los mosquitos parecen cebarse con algunas personas cada verano, pero la explicación va mucho más allá del popular mito de que existe una "sangre más dulce". El médico José Torres ha explicado en un vídeo divulgativo cuáles son los factores que realmente influyen para que estos insectos elijan a unas personas antes que a otras y qué medidas son las más eficaces para evitar sus picaduras.
Durante años se ha repetido que los mosquitos sienten una especial atracción por quienes tienen la "sangre dulce". Sin embargo, Torres desmiente esta creencia y asegura que se trata de un mito. Según explica, el proceso por el que un mosquito encuentra a su víctima es mucho más complejo y depende de distintas señales químicas que emite el cuerpo humano.
El médico señala que uno de los primeros elementos que utilizan estos insectos para localizar a las personas es el dióxido de carbono (CO2) que expulsamos al respirar. "De lejos nos localizan por el CO2 que expulsamos al respirar", afirma. Por ese motivo, añade, las personas de mayor tamaño, las mujeres embarazadas o quienes realizan ejercicio físico con frecuencia suelen resultar más atractivas para los mosquitos, ya que generan una mayor cantidad de este gas.
Pero el CO2 no es el único factor que influye. Cuando el insecto se acerca, también entra en juego el calor corporal. Torres explica que las personas con una temperatura corporal más elevada o aquellas que sudan con mayor intensidad tienen más probabilidades de recibir picaduras, ya que estas condiciones facilitan que el mosquito las detecte.
EL CONFIDENCIAL







0 comments:
Publicar un comentario