28.7.26

Las monjas inversoras que presionan a gigantes tecnológicos y bancarios para "proteger la creación de Dios"

 Puede que la hermana Susan Francois no sea lo que mucha gente imagina cuando piensa en una monja católica.


Ella no usa hábito, el uniforme modesto que incluye túnica y velo. Y es muy activa en TikTok. Su perfil está lleno de videos suyos afuera de un centro de detención de inmigrantes en Nueva Jersey, Estados Unidos, donde aboga por los migrantes y sus familias.

Pero la hermana Susan también llama la atención por otro tipo de activismo.

Junto con sus compañeras monjas de la congregación de las Hermanas de San José de la Paz, que cuenta con 88 religiosas en Estados Unidos y Reino Unido, son lo que se conoce como "accionistas activistas", religiosas que invierten en compañías.

Ellas utilizan su posición como accionistas para presionar a las grandes empresas a fin de que aborden temas como el cambio climático, los derechos territoriales de los pueblos indígenas y la justicia racial.

El mensaje del Papa

La votación tuvo lugar menos de dos semanas después de que el papa León XIV presentara en mayo su primer documento doctrinal importante, o encíclica, en la que advertía que la IA debe ser "desarmada" para evitar que "domine a la humanidad".

El Papa argumentó que la IA debería utilizarse para "el bien común" y que la dignidad humana debería salvaguardarse.

El momento en que se produjo la votación fue una coincidencia, pero la hermana Susan se sintió ilusionada: "He leído su encíclica muchísimas veces, y simplemente reafirma todo lo que está detrás de [nuestro] esfuerzo", apunta.

"La creación de Dios"

Entonces, en tanto inversoras, ¿las monjas ganan dinero con las mismas empresas cuyas prácticas cuestionan? Sí, dice la hermana Susan, reconociendo la ironía.

Pero añade que los beneficios que obtienen de estas inversiones se destinan a la atención médica de las monjas ancianas, y que solo poseen una pequeña cantidad de acciones.

La hermana Susan también insiste en que hay algunas empresas en las que no invertirían en absoluto, incluidas las fabricantes de armas y aquellas cuya función principal es la producción de combustibles fósiles.

Pero Susan sostiene que ellas deben interactuar con las grandes corporaciones y estar presentes donde se toman las decisiones.

"Si nos ausentamos de los centros de poder... entonces no tendremos voz ni voto en cómo se hacen las cosas".

La congregación de las Hermanas de San José de la Paz fue fundada en 1884 bajo el pontificado del papa León XIII, cuya obra inspiró al actual Papa a tomar su nombre.

La hermana Susan afirma que el León anterior escribió el primer documento sobre la doctrina social católica relativa al trabajo humano, y que ambos papas se han involucrado en los problemas sociales que importan en la vida de las personas.

Así pues, cuando algunos cuestionan si un grupo de monjas debería intentar influir en las prácticas empresariales de una manera que podría considerarse política, especialmente en un momento de creciente polarización, la hermana Susan tiene una respuesta firme.

"No estamos promoviendo partidos políticos. Estamos promoviendo el valor de la creación de Dios y el derecho de todas las personas a los derechos humanos. Y si eso es político, pues bien".

BBC

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