Hoy hablo sobre el caso de Wander Franco, una situación que deja muchas preguntas sobre la mesa y que ha terminado destruyendo una carrera llena de talento y futuro.
El juez otorgó el perdón judicial mientras la madre de la menor recibió una condena de diez años, señalada de utilizar a su propia hija para beneficios económicos.
Pero aquí surge el debate…
¿Quién tiene más culpa?
¿La madre que permitió y promovió la situación por ambición?
¿O Wander, que aun sabiendo que era una menor decidió involucrarse sentimental y sexualmente con ella?
También queda la reflexión humana… ¿pudo existir un sentimiento real entre ambos o todo estuvo contaminado desde el principio por intereses y malas decisiones?
Al final, cuando los adultos fallan, las consecuencias terminan destruyendo vidas, familias y carreras completas.
Una historia donde la ambición, la falta de límites y las decisiones incorrectas terminaron apagando una estrella que parecía destinada a hacer historia. Publicado por- Ricardo Rosario







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