Michael Pecht tortura cables para cargar dispositivos. Es el fundador del Centro de Ingeniería Avanzada del Ciclo de Vida de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, un laboratorio al que las empresas tecnológicas envían sus dispositivos para investigar por qué se rompen. "Somos como la morgue", me dice Pecht, "pero de la electrónica".
Su equipo ha sometido cables USB a horrores indescriptibles: han sido aplastados, estirados, enchufados demasiadas veces... lo que se te ocurra. Como si eso no fuera suficiente, los somete a rayos X para estudiar los daños.
Llamé a Pecht con lo que creía que era una pregunta sencilla: ¿cuál es la mejor manera de enrollar un cable de carga? Toda mi vida he creído que hay que enrollar los cables en círculos concéntricos sueltos, ¡no demasiado apretados!, porque apretarlos demasiado o enredarlos es la receta perfecta para arruinarlos.
Es una idea muy común entre la gente que conozco, así que esperaba escuchar algo de ciencia que respaldara mi técnica de enrollado de cables. En cambio, descubrí que yo —y probablemente millones de personas más— hemos estado perdiendo el tiempo.
"Sencillamente no importa", dice Pecht. "Hemos trabajado para algunas de las grandes empresas de informática, esas en las que estás pensando cuando digo eso. Nunca hemos visto fallos por enrollarlos mal".
Esto era tan difícil de conciliar con mi filosofía sobre los cables que contacté con otros expertos, quienes me dijeron lo mismo: enrolla tus cables de carga como quieras. Sin embargo, hay otros malos hábitos que han estado acortando la vida útil de mis cables. Cosas que he estado haciendo a diario durante décadas. ¡Pobres cables! Ojalá lo hubiera sabido.
La buena noticia es que estoy aquí para compartir lo que aprendí para que puedas dejar de cometer los mismos errores que yo. Nuestros cables trabajan duro para nosotros, pero rara vez nos damos cuenta hasta que dejan de funcionar y nos quedamos sin forma de cargar nuestros dispositivos. ¿Acaso no merecen un poco de respeto? Si aún no estás convencido, debes saber que cuidar tus cables es mejor para tu bolsillo y también para el medio ambiente.
Cuida tus cables
"Hay dos tipos de personas en este mundo: las que destruyen los cables y las que no", dice Kyle Wiens, cofundador de iFixit, una empresa de sostenibilidad y derechos del consumidor que ayuda a reparar los dispositivos electrónicos. "Me duele admitirlo, pero creo que pertenezco al grupo destructivo. Cuando un cable se rompe, casi siempre es porque falla en la unión con el conector".
Elige cables trenzados
Wiens afirma que enrollar los cables demasiado apretados no es bueno. Sin embargo, a menos que los dobles en un ángulo muy pronunciado, tires del conector o lo dobles al enrollarlos, es muy poco probable que un mal enrollado cause problemas. El problema radica en el maltrato del conector.
Trata esa parte del cable con cuidado, "y durará más que yo", dice Hyers.
ero eso supone que los cables sean de buena calidad. Todas las personas con las que hablé me dijeron que gran parte del problema reside en los cables baratos y de mala calidad. Probablemente puedas prescindir de las opciones baratas que se consiguen por unos pocos pesos. Invierte en cables más robustos y ahorrarás dinero en su reemplazo.
Una buena opción son los cables trenzados, que utilizan textiles ajustados o una malla de nailon tejida sobre los cables en lugar de una cubierta de plástico. "Es una buena regla general", dice Wiens. Incluso Apple ha optado por cables trenzados en sus modelos más recientes, simplemente porque la resistencia y el blindaje de las trenzas ofrecen una mejor protección.
Objetivamente, todo esto es secundario. Los cables son probablemente el componente tecnológico menos llamativo de tu vida. Su función es práctica. Y si funcionan, se pueden ignorar.
Pero si los ignoras de forma incorrecta, acabarán fallándote.
BBC







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