Cada Semana Santa se repite la misma historia en Las Terrenas, Samaná.
Lo que debería ser tiempo de reflexión, recogimiento y respeto, se transforma en un escenario deCada Semana Santa se repite la misma historia en Las Terrenas, Samaná.
Lo que debería ser tiempo de reflexión, recogimiento y respeto, se transforma en un escenario de excesos sin control, donde las drogas, el alcohol desmedido y el proxenetismo toman el protagonismo ante la mirada permisiva de muchos.
No se trata de atacar el turismo.
Se trata de defender la dignidad.
Porque cuando un destino comienza a ser señalado como la “Sodoma y Gomorra del Caribe”, no estamos hablando de fama… estamos hablando de una alarma social.
Hago un llamado firme y responsable a las autoridades para que intervengan, regulen y pongan freno a esta situación que cada año se sale de control y que mancha la imagen del país, pero sobre todo, vulnera la seguridad y los valores de nuestras comunidades.
Semana Santa no puede seguir siendo sinónimo de libertinaje.
Debe volver a ser un espacio de respeto.
Siempre de frente. Presente donde se necesita. 








Mil por mil de acuerdo contigo , no hay control es pura depravacion , muchos delincuencia y mas droga droga
ResponderEliminarLo k se debe hacer es un toque de queda en sierta área de Samaná y solo uso de baño sero manadas
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