Hoy quiero hablar de un tema de suma importancia para la República Dominicana: la energía eléctrica y el alto costo que representa mantener y reparar toda la infraestructura que permite llevar este servicio a nuestros hogares y negocios.
Con frecuencia vemos accidentes provocados por conductores desaprensivos e irresponsables que terminan derribando postes del tendido eléctrico, destruyendo cables y afectando transformadores. Las consecuencias van mucho más allá del accidente: sectores completos pueden quedarse sin energía eléctrica y las reparaciones representan grandes inversiones económicas. Y aquí surge una pregunta que debemos hacernos: si el Estado tiene que asumir el costo de reparar estos daños, ¿por qué no se persigue y se responsabiliza con mayor firmeza a quienes, producto de una conducta irresponsable, destruyen un bien público? Cada poste derribado tiene un costo. Cada tendido eléctrico destruido debe ser reparado. Cada brigada movilizada cuesta dinero. Y al final, son recursos que pertenecen a todos los dominicanos. No se trata únicamente de reparar lo que se dañó, sino de establecer responsabilidades. Quien por negligencia, imprudencia o irresponsabilidad destruya un bien público debe responder por las consecuencias de sus actos. Necesitamos crear mayor conciencia y también aplicar las sanciones correspondientes. Porque mientras algunos continúan actuando sin medir las consecuencias, todos terminamos pagando el precio de su irresponsabilidad. La energía eléctrica es un servicio esencial. Cuidar su infraestructura también es responsabilidad de todos. ¿Hasta cuándo el Estado y los ciudadanos tendremos que pagar por los daños causados por personas que actúan de manera irresponsable? Publicado por- Ricardo Rosario







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