Al igual que los ornitorrincos, los equidnas ponen huevos y producen leche. Ahora, una nueva investigación publicada en la revista Sexual Development arroja luz sobre otra espectacular adaptación de este insólito animal: los equidnas de pico corto, Tachyglossus aculeatus, poseen un pene de cuatro puntas.
Cada glande
en forma de roseta contiene una uretra; esto es, cada una de las cuatro puntas es capaz
de soltar esperma y orina, pero sorprendentemente solo dos de ellas son
utilizadas para reproducirse.
La
investigadora principal, Jane Fenelon, cree que esto se debe a que
la masa de tejido esponjoso que rodea las uretras de los machos, está
completamente separada del resto del pene de los equidnas. De
la misma forma, la arteria del pene, se divide en dos ramas en el pene equidna,
lo que explicaría por qué solo dos glandes consiguen eyacular y cómo se hace
posible esta adaptación de la eyaculación unilateral.

Dr Jane Fenelon
Los monotremados, el orden de mamíferos en el que se incluyen los
equidnas (y los ornitorrincos), divergieron hace unos 184 millones de años, lo
que podría explicar por qué comparten algunos de sus rasgos con animales no
relacionados.
Quizá el papel que represente este
pene de cuatro puntas señala que existe la posibilidad de demostrar que los
machos también tienen un resto de reptil en su desarrollo evolutivo. Por
el momento, los investigadores planean seguir profundizando en cómo se
desarrolla esta estructura inusual y cuál es su papel en el rompecabezas
evolutivo de estos animales.







0 comments:
Publicar un comentario