El cuerpo
humano es, sencillamente, extraordinario. Pero aunque lo conociéramos al
dedillo, todavía existirían datos y curiosidades sorprendentes sobre
él. Hoy os contamos cinco de ellas

El cuerpo
humano es, sencillamente, extraordinario. El hecho de vivir con él
(dentro de él) todos los días puede que sea la razón principal de que se
nos olvide constantemente. Pero aunque fuéramos conscientes de lo
maravilloso que es, probablemente siempre se nos escaparían datos
fascinantes sobre su funcionamiento. Hoy os vamos a contar algunos de
esos datos para que comprendáis mejor con qué tipo de maquinaria
funcionáis cada día.
300 millones de células mueren cada minuto en tu cuerpo
300 millones de células mueren cada minuto en tu cuerpo
Esta cifra
explica bastante bien, por sí misma porque no es de extrañar que nuestro
cuerpo se renueve cada cierto tiempo. No obstante, tiene algo de
trampa. Y es que hablamos de 300 millones de neutrófilos. Estas células,
parte del sistema de defensa de nuestro cuerpo, tienen como función la
fagocitosis de los agentes extraños. Es decir "devoran" los restos,
bacterias y otras cosas potencialmente nocivas de nuestro cuerpo. Por
todo ello, terminan muriendo muy fácilmente. Su duración varía desde las
varias horas a los días.
Tienes un cuerpo casi completamente nuevo cada cierto tiempo
Tienes un cuerpo casi completamente nuevo cada cierto tiempo
Esta
afirmación ha dado lugar a una serie de importantes mitos a lo largo del
tiempo. Desde que en 2005 el New York Times, nada menos, publicara un
artículo afirmando que nuestro cuerpo se regenera cada siete años, los
bulos al respecto no han hecho más que crecer. Sin embargo, como todas
las "leyendas", existe una parte muy real. Aunque todavía sabemos muy
poco sobre la regeneración celular, lo cierto es que una persona de, por
ejemplo, cincuenta años no posee "el mismo cuerpo" que cuando tenía
diez. Todo nuestro cuerpo, incluso las neuronas, son sustituidas por
células nuevas. Al menos eso es lo que indican todas las evidencias
científicas. ¿A qué ritmo? No lo sabemos con certeza ya que cada tejido
renueva sus células a un ritmo completamente distinto. Pero
prácticamente todos los tejidos que cuentan con células, desde la sangre
(que es técnicamente un tejido) hasta las neuronas del cerebro son
sustituidas en el algún momento por otras nuevas. Lo único que
conservamos son los huesos, aunque no quiere decir que no cambien, el
cristalino del ojo, y los oocitos, en las mujeres, que darán lugar a los
óvulos. En el caso de los huesos, sí que cambian a lo largo de la vida
de una persona, pero el material óseo precipitado por los osteocitos,
no. Por tanto, prácticamente podemos decir que tu cuerpo es, como decía
el artículo del New York Times, más joven que tú.
Los riñones filtran toda tu sangre en menos de una hora
Los riñones filtran toda tu sangre en menos de una hora
Entre 180 y
190 litros de sangre al día. Eso es lo que filtran tus riñones (si es
que funcionan bien). Eso quiere decir que en una hora ha filtrado,
aproximadamente, toda tu sangre y un cuarto. No es ninguna locura que
necesitemos orinar tan a menudo. El sistema renal está finamente
controlado por un sistema de "retroalimentación". Según la hidratación
corporal se produce un llenado más rápido de la vejiga, por ejemplo.
También se produce una orina más o menos concentrada. En ella se
acumulan todo tipo de deshechos: restos de proteínas, subproductos del
hígado, creatinina procedente de los músculos... En los riñones se
reabsorve el agua o se excreta según esta necesidad. Como si de un
colector se tratase, los riñones irán recogiendo el líquido filtrado
hasta llevarlo a la vejiga, donde se almacena la orina. Por supuesto, la
velocidad de filtración no es lo único que define el tiempo en el que
necesitaremos miccionar. Eso, más bien, depende de la cantidad de agua
que hayamos tomado y del tamaño de nuestra vejiga, grosso modo. Aunque
en la vejiga pueden acumularse hasta dos litros de orina, normalmente a
partir de los 300 ml ya comienza a aparecer la necesidad de orinar.
Recordáis la
palabra microbiota? Bueno, pues ese término engloba a una increíble
comunidad de microbios que viven dentro y sobre ti. Nada más y nada
menos que 100 billones de microorganismos pululando por todos los
orificios (literalmente todos), nuestro sistema digestivo y nuestra
piel. Y además, como os hemos contado en otras ocasiones, son
imprescindibles para nuestra vida. Entre sus funciones están las de
ayudar a producir ciertas sustancias (como la vitamina K), regular el Ph
o, incluso, protegernos ante infecciones. Esta cifra es asombrosa si
contamos con que el cuerpo humano tiene, según se estima, "sólo" 37,2
billones de células. Pero, entonces, ¿por qué "hay" más cuerpo que
bacterias? La respuesta, muy sencilla, podéis imaginarla: una bacteria
es infinitamente más pequeña que una célula animal. Ordenes de magnitud
menor. Algunas de ellas, incluso, pueden vivir por cientos y miles
dentro de una sola célula humana (hasta matarla). Por tanto, no todo es
cuestión de números.
Tu cerebro tiene mayor "capacidad" que un súperordenador
Tu cerebro tiene mayor "capacidad" que un súperordenador
TARINGA





