
El pastor evangélico Ezequiel Molina Rosario,
director del Ministerio La Batalla de la Fe, pidió ayer ante miles de
cristianos que acudieron al Estadio Olímpico “Félix Sánchez” en la
capital, que cambien (mediante el voto) a sus autoridades en el Poder
Legislativo y en los municipios.
Tras sufrir un ligero desbalance a causa de una
glicemia, Molina hizo un llamado al pueblo a no permitir que el Diablo
se apodere de nuestro país.
“La fiesta a Dios no se termina, porque el primer
milagro ya Dios lo hizo, y solo falta el milagro de cada ciudadano
en elegir bien”, les manifestó.
En alusión a su desmayo, comentó que “el Diablo
no quiere que yo termine, pero debo decir que el primer flagelo es la
droga; en este negocio, como sabe todo el país, hay muchos intereses
envueltos y tiene postrada la humanidad”.
Al respecto, añadió que no podrán vencer el flagelo de la droga porque han dejado a Dios.
El segundo flagelo citado por Molina fue la
perversión sexual, donde destacó que han querido cambiar el patrón
ordenado por Dios y declarar como matrimonio legal la unión de un
hombre con otro y de una mujer con otra.
“El Diablo se está enseñoreando con este pueblo y
tenemos que levantar la bandera de que aquí hay un pueblo que ama y le
sirve a Dios. Hay un pueblo que no se rinde, que estará hasta el día en
que Cristo venga con esa bandera de santidad”, exclamó.
El tercer flagelo cintrado por el pastor
evangélico fue la corrupción con el Presupuesto Nacional, que dijo ha
sido “repartido en tres o cuatro grupitos, sueldos de hambre para miles
de obreros, miles de hogares pasando trabajos, mientras otros lo botan
y se van en yate de lujo, porque el presupuesto no alcanza para
satisfacer las ansias de un grupos de ambiciosos y de egoístas”.
Advirtió que cuando la maldición divina caiga
sobre este país y sobre estos pueblos, “entonces recordarán que hubo
profetas en estas tierras”.
“Estamos entre la vida y la muerte, tenemos que
escoger, Dios le dijo a su pueblo, no obligó, no lo limitó, si no que
le dio la opción de escoger entre la vida y la muerte”, recordó.
Critica legisladores
El pastor Molina destacó que en muchas ocasiones
se ha hablado de corrupción y de la política, “nos hemos quejado de los
políticos y hemos visto que hay muchos corruptos y yo pregunto ¿Qué ha
hecho la iglesia, además de orar?”.
Dijo creer que “es tiempo de que preparemos
talentos idóneos, hombres y mujeres con temor de Dios y llevarlos al
Congreso, a los Ayuntamientos a ver si algún día esto cambia”.
Sostuvo que el pueblo necesita un Congreso
Nacional con más temor de Dios, “para que esas leyes aberrantes, esas
leyes contrarias a nuestra moral y decencia, no pasen, sé que Dios nos
va a respaldar”.
“Hemos sido maltratado por impíos,
incircuncisos, esta misma concentración nos la ponen difícil cada año;
la única vez que tuvimos actividad reales y efectivas fue cuando Elías
Wessin Chávez fue secretario de Deportes”, expresó.
Sostuvo que cuando gobiernan los incircuncisos,
les preguntó qué pueden esperar, para luego sostener que “es tiempo de
que otro gallo cante, de que aportemos algo para que esos congresistas y
esos diputados, regidores, síndicos, sean producto de esta sociedad”.
Afirma que los actuales funcionarios citados “no
son ni más ni menos de esta sociedad”, por lo que llamó a orar por los
legisladores, síndicos y regidores, para que tengan un poquito de
conocimiento y respeten las leyes.
Como es tradición, el Primero de Año Nuevo, a
partir de las 2:00 de la tarde, el Ministerio la Batalla de la Fe
convocó la gran concentración en el Estadio Olímpico, a la que
nuevamente acudieron miles de seguidores para alabar y adorar a Dios.
Su mensaje “entre la vida y la muerte” fue
interrumpido por subirle los niveles de glicemia, lo que obligó a ser
asistido por el personal paramédico en el lugar y profesionales del 911.
Autor: LILLIAM MATEO





