El Dato:
El presidente Medina logró siete de los ocho nuevos miembros del Comité
Político escogidos el miércoles pasado en la reunión del Comité Central.
El expresidente Fernández logró que ascendiera Radhamés Jiménez.
Al finalizar su VIII Congreso Norge Botello,
el Partido de la Liberación presenta un rostro risueño, alegre, triunfalista…
Pero lo que en realidad subyace es una secuela divisionista que marca un nuevo rumbo
en el partido de Juan Bosch que probablemente traslade ahora su lucha al
principal reducto de Leonel Fernández: el Congreso Nacional.
Es evidente que ambos
líderes han llegado al convencimiento de que no se necesitan el uno al otro ni
para gobernar el país ni para dirigir el partido, un mal del que ha adolecido
la República Dominicana a través de su historia y por el que ha tenido que
pagar un elevadísimo precio.
El desacuerdo entre
Leonel y Danilo para recomponer los principales órganos directivo del PLD, el Comité
Central y el Comité Político, ha sacado a la luz un fenómeno que fue siempre
material abundante para opinólogos interesados: “Leonel es el líder, pero
Danilo dirige la estructura del Partido”.
Si a alguien le quedó
alguna duda de lo ocurrido con las votaciones del 12 de enero para recomponer el
Comité Central, lo que pasó el pasado miércoles para aumentar el Comité
Político debe dejarlo definitivamente claro: Danilo apabulló a Leonel a pesar
de que Leonel quiso negociar con Danilo hasta en el último instante.
La reunión de los dos
líderes peledeístas el pasado lunes, convocada por Reinaldo Pared a solicitud de
Fernández, terminó con la decisión definitiva del Presidente Medina de que en
la reunión del Comité Central del miércoles se expresaran las bases votando
libremente para escoger a los ocho nuevos miembros de su Comité Político.
Leonel proponía que
entre ellos dos formularan una plancha unitaria compuesta por cuatro seguidores
suyos y cuatro de Danilo para evitar lo que finalmente ocurrió: que la mayoría
danilista copara las plazas. Impuso a los ocho si se toma en cuenta que su
equipo asumió la candidatura del exprocurador Radhamés Jiménez, el único leonelista
que pasó en la ronda.
El Presidente Medina y
sus seguidores entienden que la cuota del Leonel incluye también a su mujer, la
Vicepresidenta Margarita Cedeño, y al presidente de la Cámara de Diputados,
Abel Martínez, pero en ambos casos lo que se hizo fue formalizar una membresía
que ya detentaban de pleno derecho.
El danilismo logró
incorporar al Comité Político a siete de sus más conspicuos representantes:
Carlos Pared, simón Lizardo, Yomaira Medina, Miriam Cabral, Juan de los Santos,
Gonzalo Castillo y Rubén Bichara. Todos pertenecen al círculo íntimo de Danilo
desde hace muchos años.
Junto a ellos también se
incorpora al CP el ex procurador general de la República Radhamés Jiménez Peña,
cercano a Leonel. Pero fallaron en el intento la doctora Ligia Amada Melo,
Rafael Camilo, Daniel Toribio, Félix Bautista, Euclides Sánchez y otras figuras
señeras del leonelismo.
También quedaron cortos
en su intento por ingresar al CP peledeista otros que se han manejado al margen
de los dos grupos fundamentales del PLD, entre ellos Luis de León y el último
asistente de Juan Bosch, Diómedes Núñez Polanco. Sus votos fueron escasos.
Desmintiendo los decires
Es obvio que Medina quiso mostrar molleros en el VIII Congreso peledeista. Arrasó en las elecciones del Comité Central e impuso esa mayoría al ampliar el Comité Político. Por supuesto, esa decisión repercutirá en el partido y particularmente en su propio grupo, donde algunos han quedado haciendo bembitas.
Es obvio que Medina quiso mostrar molleros en el VIII Congreso peledeista. Arrasó en las elecciones del Comité Central e impuso esa mayoría al ampliar el Comité Político. Por supuesto, esa decisión repercutirá en el partido y particularmente en su propio grupo, donde algunos han quedado haciendo bembitas.
El leonelismo se confió
en la tradición del reparto y hasta el último momento el propio expresidente Fernández
buscó una negociación con Danilo para que las vacantes del CP se distribuyeran
de forma equitativa. “Que fluya la voluntad de la mayoría”, fue la posición del
Presidente consciente de que tenía más de 400 de los 625 votos del Comité Central.
Quienes conocen las
interioridades del peledeísmo saben que los seguidores de Leonel han asumido la
actitud de Medina como “una provocación innecesaria” más que una postura
política consecuente con la necesidad de posicionar en el partido la enorme
popularidad de su gobierno.
La relación a partir de
ahora no será la misma entre leonelistas y danilistas, y es seguro que sus
diferencias lleguen al Congreso y en particular al Senado donde los seguidores
de Leonel constituyen una gran mayoría.
En ese mismo sentido se
aleja la posibilidad de un acuerdo necesario en el peledeísmo para hacer
posible una eventual ley de Referéndum que agregue un transitorio constitucional
para hacer posible la reelección de Medina, un escenario nunca descartable
aunque el Presidente ha reiterado que se va en el dieciséis.
Tal planteamiento se
formula ante la conveniencia posible de que Leonel postergue para el 2020 su
intento de volver al poder ante la imposibilidad de recomponer su imagen antes
de las próximas elecciones. La lógica indica que en
ese escenario su mejor opción sería la reelección de Danilo.
Un observador imparcial
La Tecla quiso conocer una observación absolutamente imparcial en este proceso del PLD, y este fue el resultado: “El danilismo bajó una lista con 10 nombres para escoger a 8. En esa lista estaban Carlos Pared Pérez, Simón Lizardo, Rubén Bichara, Gonzalo Castillo, Radhamés Jiménez, Miriam Cabral, Juan de los Santos, Yomaira Medina, Francisco Domínguez Brito y Danilo Díaz.
“Es decir, todos los que
pasaron estaban en la lista de Danilo, pero dos de ellos se quedaron cortos.
“A lo interno de la
corriente de Danilo se produjeron tensiones previo a las votaciones del
miércoles.
Algunos danilistas
mostraban resistencia a votar por compañeros que habían sido incluidos en el
último minuto y algunos aspirantes mostraron inconformidad y declinaron su
nominación.
“Entre ellos están
Maritza Hernández, Mayobanex Escoto, Maritza Pérez de Amorós y Monchy Rodríguez.
El caso de este último fue particular porque estaba en la lista original de
Danilo, pero según informes de allegados se molestó mucho cuando vio que en la
lista aparecían privilegiados algunos de sus compañeros que ni siquiera habían
mostrado interés de participar hasta último momento, así como otros que no
pertenecen a ese sector.
“Testigos presenciales
cuentan que aunque Danilo y Leonel se mantuvieron casi todo el tiempo hablando
cordialmente en el curso del acto, Leonel reflejaba un estado de ánimo incómodo
con la situación y su lenguaje gestual no dejaba ninguna duda: rostro adusto, brazos
cruzados…”.
LA OBSERVACIÓN CONTINÚA
“Con esta ampliación del CP Danilo aumenta su control sobre el PLD. La votación en sí misma es una muestra de la corelación de fuerzas en el Comité Central. Los más favorecidos del danilismo pasaron de los 400 votos, mientras Félix Bautista, principal exponente del leonelismo, apenas se aproximó a los 200 votos.
“Con esta ampliación del CP Danilo aumenta su control sobre el PLD. La votación en sí misma es una muestra de la corelación de fuerzas en el Comité Central. Los más favorecidos del danilismo pasaron de los 400 votos, mientras Félix Bautista, principal exponente del leonelismo, apenas se aproximó a los 200 votos.
“Si bien Danilo no tendrá mayoría
absoluta del CP como sí la tiene en el Comité Central, contará con mayor
lealtad que la que se atribuye a su contrapeso interno.
“Con Danilo votarán en el CP Carlos
Amarante Baret, Cristina Lizardo, Radhamés Camacho y los siete elegidos el miércoles
que totalizarán once votos estén o no en el gobierno. Leonel cuenta con la
lealtad de Rafael Alburquerque, Alejandrina Germán, Bautista Rojas Gómez y los
recién electos Margarita Cedeño, Abel Martínez y Radhamés Jiménez. Siete votos con
el suyo.
“El jurásico peledeísta con asiento
fijo en el Comité Político se declara independiente para sumar 17, once de los
cuales integran el llamado Otán que se reúne a almorzar opíparamente cada lunes
con el aparente liderazgo de Euclides Gutiérrez.
“Está claro que el control partidario
forma parte de la estrategia de Danilo de cara al futuro… Ante la imposibilidad
de repostularse, lo primordial para su equipo es alcanzar importantes cuotas de
poder en los ayuntamientos y sobre todo en el Congreso. De esa forma al
abandonar el poder en el dieciséis sale lo menos debilitado posible y mantiene
la cohesión de su grupo para retornar en el 2020…”.
“… Viento en popa y a toda vela” Faltándole
aún tres meses para cumplir el segundo año de su elección como Presidente de la
República, Danilo Medina navega como la embarcación dichosa: “Viento en popa y
a toda vela”.
Si algo le faltaba para consolidar un
liderazgo cuya carpintería manejó siempre en el PLD aún estando vivo el
profesor Juan Bosch, Danilo acaba de lograrlo con el resonante respaldo que
recibió de las bases de su partido en el VIII Congreso Norge Botello.
Ese triunfo se reeditó el pasado miércoles
con la ampliación del Comité Político, pero abre un melón con resultados
imposibles de predecir porque coloca contra la pared el liderazgo de Leonel Fernández.
Como político acostumbrado a la
sonrisa del triunfo, Leonel no pudo evitar proyectar en sus apariciones públicas
durante este proceso la imagen del líder incordiado, superado, rebasado tal vez
en sus propias valoraciones partidarias.
En el otro extremo aparece Danilo
con sonrisa a flor de labios, imagen en el cenit de la popularidad, agotando
hoy lo que tal vez sea su mejor semana como Presidente de la República y líder
político.
A su triunfo partidario se le suman
los aplausos por el discurso de La Habana en defensa de la soberanía nacional. Su popularidad anda chocando con las
nubes.
Cortesia de Listin Diario

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